Terminó siendo lateral, pocos lo veían como central por más que la fórmula fuese tan sencilla como natural. Largo recorrido, esfuerzos de 60 metros que se repiten partido tras partido y un físico para defender el juego aéreo frontal, para defender la espalda y para cambiar de dirección. Cualidades para un central, posición en la que nunca tuvo regularidad ni una fase de adaptación ya que con Ramos se producía un juicio particular, sus errores en el lateral no merecían ninguna significación pero los mismos que parecían ciegos a su rol de lateral le juzgaban con dureza al más mínimo error como central.
Mourinho va a largo plazo. No puede ser central por planificación, no hay lateral más allá de Arbeloa y este no es de los que llegan a línea de fondo. La entrada de Ramos como central tiene que ver con la defensa en campo contrario, con la presión para recuperar y con la intimidación que todo equipo que defiende debe de tener. Es su rol, Mourinho sabe que hoy Ramos es un central circunstancial, mañana será el tercer central tras las renovaciones de Pepe y Carvalho y que pasado mañana será el capitán y el líder de la defensa. El que más lo celebra es Del Bosque. Se necesita un compañero de Piqué siendo Javi Martínez el experimento del seleccionador al más puro estilo Barça con Touré Yayá. Laterales hay muchos, no demasiados en España, centrales de nivel sólo unos pocos. Ramos es uno de ellos, sólo falta que sus errores tiendan a cero, que su mirada esté más allá del balón y que su dominio de la posición le haga ser uno de los buenos. El oficio lo puede aprender de Carvalho, ese central que siempre está donde la jugada lo pide.
Buscando más allá, lo importante. A sus condiciones, una más. La salida de balón, el central perfecto para descargar a Xabi Alonso y para dar ese salto de nivel al Real Madrid. Pepe no es de buen trato, Carvalho roba y suelta siendo Casillas un pivote al que no se le debe utilizar demasiado. Con Ramos hay primer pase bueno y una respuesta sencilla al marcaje en individual a Xabi Alonso. El tolosarra sólo debe apartarse y dejar espacio para que el central salga con precisión. Ramos, tras muchos años de lateral, empieza a jugar en el rol que dicta su cuerpo. El contador a cero, se inicia una nueva etapa. Ahora si que puede ser un jugador con distinción. Han tardado demasiado en darse cuenta.
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